“No somos ciclistas, sólo somos neerlandeses” (2ª parte)

¿Cómo es la cultura ciclista (cuando la abraza la mayoría de la gente)?

Para hacer el ciclismo más seguro y más apetecible, los neerlandeses han construido una vasta red de carriles para bicicletas y ciclovías en todas sus ciudades. Éstos están claramente marcados, tienen superficies lisas, señalización aparte e iluminación para aquellos moviéndose en dos ruedas, así como la anchura necesaria para compartir el carril y rebasar.

En muchas ciudades las ciclovías están completamente separadas del tráfico motorizado. Y en las ocasiones en las que el espacio es escaso y tanto coches como bicis deben compartir, se pueden observar señalizaciones con la imagen de un ciclista seguido detrás por un coche donde se lee “Calle de bicicletas: los coches son invitados”.

Uno puede circular en rotondas mientras los automóviles (casi siempre) ¡esperan pacientemente para que uno pase! Esto debe parecerle una locura al resto de coche-adictos alrededor del mundo, pero para los neerlandeses es de lo más común.

Primeros usuarios

Incluso antes de aprender a caminar, los niños neerlandeses ya están inmersos en un mundo de bicicletas. Siendo bebés viajan en asientos especiales (llamados “bakfiets), Cargo Bikes o triciclos de carga. Estos asientos a menudo están equipados con toldos para proteger a los niños de los elementos, e incluso algunos padres son conocidos por gastar pequeñas fortunas “tuneando” sus vehículos.

A medida que los niños crecen también toman sus propias bicicletas, algo facilitado y  seguro gracias a los discretos carriles para bicis que a la vez son suficientemente anchos para montar lado a lado con un adulto acompañante. Así mismo, como los jóvenes no tienen permitido conducir sin supervisión hasta cumplir 18 años, la bicicleta ofrece a los adolescentes neerlandeses una alternativa de libertad.

El gobierno también juega un rol importante en esta educación, haciendo que lecciones de dominio de bicicleta sean parte esencial del curriculum escolar en Países Bajos. Por otro lado todas las escuelas tienen espacio para estacionar bicicletas respondiendo al 90% de estudiantes que las usan para llegar a clase.

Hay instalaciones para estacionar bicicletas prácticamente en todos lados: afuera de las escuelas, oficinas y centros comerciales. Estas operan de la misma forma que lo hacen los estacionamientos para autos (el más grande puede acomodar hasta 10 mil bicicletas); en respuesta sólo se espera que estaciones tu bici estrictamente en los lugares designados; si la encadenas en uno equivocado puedes terminar con tu bicicleta confiscada en un corralón para bicis y te verás en la necesidad de pagar una multa de hasta 25 euros para recuperarla.

La regulación es muy importante en este aspecto. Con un conjunto de reglas tanto para ciclistas como automovilistas, la calle ya no es un territorio “que ganarse” o “pelear”… aunque los accidentes siguen pasando. Sin embargo, en Países Bajos todos los automovilistas involucrados en un accidente de bicicleta son responsables de pagar al menos el 50% de los daños ocasionados sin importar responsabilidades. Y eso sólo es lo justo.

FUENTE: bbc.com

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>